viernes, 4 de mayo de 2007

2003 Klit Gland Klub


Este quizá sea el montaje que mejor podía decir lo que era mamadou en ese momento. Se creó una perfecta interacción entre lo que se quería hacer y lo que Inma (continuando como directira artística) podía aportar.

Desde el año anterior se quiso poner en escena un cabaret y, partiendo de esta idea y del trabajo de creación colectiva, se llegó a Klit Gland Klub (alguien contará que significó este título). Este montaje pretendía introducirnos en un mundo donde el cabaret lo fuera todo - afuera hace fría, pero aqui todo es maravilloso-. Fue uno de los montajes más completos de mamadou: bailes coreografías ritmo monologos y una altísimo componente visual.

Tuvo muy buena acogida allá donde actuamos y, lo más importante, todos y todas los que participamos en él estabamos muy contentos y orgullosos. Aunque no fue fácil puesto que al ser tan grupal necesitabamos el esfuerzo de tod@s a lo largo de los ensayos, mamadou supo estar a la altura de las expectativas.

[javi ureña]

2002 Chuva Obliqua


Con este montaje se estrenó con mamadou Inma Pedrosa, la seño.

Tras el ciclo francés, comenzamos una profunda búsqueda de algo nuevo, de nuevas visiones para reescribir lo que podía llegar a ser un grupo de teatro universitario. En este momento se avandonó la filisofía de un director permanente y apostamos por tener la oportunidad de trabajar con gente distinta que hiciera propuestas novedosas.

En eso estabamos cuando surgió la oportunidad de contactar con Inma, ya la habíamos tentado el año anterior. Algunos compañer@s tuvimos la oportunidad de conocer su trabajo en la Universidad Popular y con su grupo Latas de Conservas; nos fascinó el mundo que era capáz de crear y la oportunidad de realizar un trabajo de grupo, visual y estimulante.

Fruto de la conjunción entre mamadou (revolution) e Inma surgió la primera propuesta: Chuva Obliqua, a partir de textos de Maiakovski y Pesoa (entre otros). Montaje colectivo referido a la sociedad y sus interrelaciones. El elemento principal fueron cuerdas que nos ataban y desataban y que creaban una maraña donde quedar atrapados.

Lamentablemente este montaje tuvo pocas oportunidades de crecer, aún así sirvió para afianzar la experimentación como motor de un teatro que pretendía alejarse de lo manido y comercial. Así iba a ser mamadou.

[javi ureña]