martes, 24 de abril de 2007

2000 Roberto Zucco


Tras una larga y difícil búsqueda (realizamos un casting de directores, puesto que Rafa Gómez nos tuvo que dejar) llegó hasta mamadou un jóven francés -Cristiphe Berville- que nos propuso con tal entusiasmo dirigir para nosotros un Roberto Zucco, una genil obra de otro francés -Bernard Mariè Koltes-.


El grupo estaba muy revuelto o, mejor, descabezado y Cris nos obligó a una disciplina que quizá nunco la hubo antes. Ensayos programados con meses de antelación, un casting para la asignación de personajes y la exigencia de que para sacar adelante este montaje en el escaso tiempo que tuvimos (gracias al vicerrectorado se atrasó el estreno hasta el mes de mayo) había que esforzarse al máximo. Y así lo hicimos.


Nuestro Zucco estaba plagado de putas, chulos y desalmados en medio de un ambiente descadente y sórdido. Los neumáticos abandonados era nuestro principal elemento para recostruirlo, eso y a todas/os las/os compañeras/os.


Finalmente el estreno fue maravilloso -al menos para mí-, aunque fallaron técnicamente unas cuantas cosas (las luces se desprogramaron y algunos neumátiucos se volvieron rebeldes), los actores y las actrices estuvieron estupendos. Creo que fuimos capaces de demostrar que con trabajo las cosas acaban saliendo y que mamadou había alcanzado una madurez increible.


[javi ureña]

2 comentarios:

Anónimo dijo...

"La torre, la torre,
la puta de la torre,
la madre que la parió...
Yo subía a una torre
y la muy puta se cayó."

El inoportuno desmoronamiento de los neumáticos en el recta final del estreno fue uno de los pocos fallos de nuestro debut con Christophe. Y es que, claro, con tanto ensayo-lavadodecerebro, cualquiera se desconcentraba.

Recuerdo, Javi, que yo hice la prueba para Zucco pero finalmente el francés te dio el papel a ti. No te guardo rencor, yo salí espléndido con mi boa de plumas y todos me alzaban hacia el cielo cual Norma Duval. Y aquellos bailes con Coco no tenían precio. ¡Qué bien lo pasamos!

Anónimo dijo...

hola a todos!!!!!!
yo, como muchas otros, me he decidio a empezar por aquí porque esta magnífica obra fue mi inicio en la andadura teatrera.
recuerdo que entre en el taller allá por inicios de este año, movida por convicción, o más bien por convencimiento. vamos, que un poco arrastrada por la vena artística que acababa de resurgir en mí, un poco por los intentos de coco y maricar por nutrir el taller mamadouriano de carne fresca, y un poco por descubrir cosas nuevas, decidí acercarme al taller de teatro de mamadou por ver que pasaba. al principio pensé "¿mamadou o in vitro?" y afortunadamente decidí mamadou, a pesar del chiste fácil con respecto a su nombre.
pues eso, que me pasé por el taller (taller que yo ya conocía de hacía años porque me había pasado antes, mucho antes de la división del grupo, pero eso es otra historia y debe ser contada en otro momento)
la verdad es que me lo pasé muy bien haciendo chorradas como las que hacíamos, y disfruté las performances con big deivid, pero hubo un punto oscuro que casi hizo que me perdiérais (y os aseguro que hubiera sido de lamentar, tanto para mí como para el grupo, jeje)... sí, la fiesta de la primavera. esa penosísima actuación que tuvimos sin vuestra ayuda, ni apoyo, ni medios, ni nada, sólo por pasarnos el marrón al taller que, total, para eso estaba, ¿no?.
bueno, que después del cabreo inicial de todo el taller con el grupo, algunos decidimos dar una segunda oportunidad a nuestro arte (que no a vosotros, no os vayáis a creer, que tampoco nos conocíamos de nada) y entrar como técnicos en "roberto zucco". y yo al menos no me arrepentiré jamás. disfruté como una enana como técnico de luces, además de empezar a conocer esa esfera desconocida y poco valorada del teatro, que es casi tan fascinante o más que el artisteo.
y hasta hoy.
después participé en recuperaciones posteriores de la asamblea, himilce... pero eso, otro día. ¡quien volviese a empezar de nuevo!
besos a todos.