El primer gran montaje de mamadou. En aquel momento ya se había hecho Rafa Gómez con las riendas del grupo y decidió arriesgarse con un Lorca: YermaPudieron estar con esta obra durante dos años con muchas actuaciones y un gran exito. Esto supuso el empujón que necesitanba un grupo de universitarios que a partir de ese momento pasaría a ser un referente en los ámbientes teatrales, cuanto menos, a nivel provincial.
Estupendas interpretaciones y una magnífica dirección plagada de imagenes y emociones.
[javi ureña]
2 comentarios:
Ufff...!!! Acabo de terminar de leer todo el blog. ¡Cuántos recuerdos...!
He decidido hacer mi comentario en Yerma, porque es aquí cuando descubro a Mamamdou.
Estudiaba en la Escuela de Idiomas de Jaén, ni siquiera había terminado COU. Mi profe de inglés de la EOI, Marta, era miembro del grupo y nos dijo que al día siguiente se estrenaba Yerma, que estaba muy bien, que debiamos ir y lo más importante de todo, al día siguiente no teniamos clase.
Lo único que me hizo bajar a ver esa obra fue la curiosidad de saber donde estaba la tan renombrada Universidad de Jaén y sus famosas catas de cervezas. Yerma fue la excusa perfecta.
Bajé con una amiga, por primera vez en mi vida a la Universidad, buscando como dos pipiolas la...
- ¿Cómo dices que se llamaba el salón de actos ése que dicen que van a actuar?
- Tía, yo que sé... tenía un nombre muy rimbombante. Pregunta donde es la obra de teatro y ya está.
Por entonces, la palabra Aula Magna era demasiado complicada de entender y mucho más de memorizar.
Llegamos allí y me quedé impresionada por el mogollón de gente que había. Cuando logramos entrar sólo había sitio en la parte de arriba, en el gallinero. Se llenaron todas las butacas y ¡¡¡la gente seguía entrando!!!, no había asientos, se quedaron de pie durante casi las dos horas que duró la obra.
No recuerdo si en La Asamblea de las Mujeres pasó algo parecido, sé que se llenó, pero creo que Rafa dijo que tuvieran cuidado de que no se quedara nadie de pie como en Yerma... corregidme si me equivoco.
Hasta entonces, mi contacto con el teatro había sido a través de los libros. Había leido especialmente a F. G. Lorca, pero no lo había visto en las tablas.
Recuerdo a la gran Elena-Yerma, al que hacía de marido, J.Luis, al genial cuadro de las lavanderas, los coros, las canciones, la iluminación, la seda que hacía de río y que luego nos acompañaría en El Carro de la Farsa... y yo... con la boca abierta desde el gallinero, sufriendo con la pobre Yerma, los pelos como escarpias y el corazón a cien. No exagero. Por entonces, era toda una fan romanticona ñoña de Lorca, y todavía me quedan restos.
Así entró Mamadou a escena, pero al igual que Antonio Alfonso, hasta dos años después no formé parte de él.
Curiosamente, fue a través de otro profe. Mi profesor de Comentario de Textos Dramáticos, nos dijo que se iba a formar un Taller de Teatro que esa misma tarde había una reunión en el Aula Magna. Me acerqué y allí estaban Manuela, J. Luis y Rafa Gómez. Nos contaron que la idea de este taller era, principalmente, nutrir a Mamadou de actores cuando los necesitara. Una especie de cantera del Real Madrid o Barça. Nos enseñarían expresión corporal, técnica vocal etc.
Nos apuntamos en una lista, los viernes por la tarde en el Salón de Actos de Peritos (hay que subir una foto que esto es histórico). Tímidamente empieza a andar la "cantera" que hizo un pequeño montaje El Carro de la Farsa conmemorando el centenario de la Generación del 98.
Todo lo hicimos vestidos de negro, con el andamio de la troupe, una seda blanca, creo que fue el río de Yerma y más ilusión que los que compran el cupón de la ONCE.
Todavía no existía In Vitro, el Vicerrectorado era un organismo del que oíamos hablar pero que estaba en las alturas, como el Presidente de Gobierno, o la Infanta Sofía, sólo ibamos a actuar, a reirnos, a hablar, hablar, hablar, hablar con Rafa Gómez y su mujer, a tomarnos unas cervezas los viernes cuando terminábamos, a soñar con el teatro y que quizá algún día, formaríamos parte de nuestro hermano mayor Mamadou...
To be continued...
La Yunquera
Kuando yo entré en los talleres (Año Roberto Zucco) tuve esa misma sensación de formar parte de una "cantera". In cluso, aunk estuve de tramoya en el montaje, y heche todas las manos k pude, no me llegué a considerar un miembro de Mamadou hasta el curso siguiente, sentí k había pasado por una criba y por fin estaba "dentro" de aquello de verdad.
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